"Enter" para saltar al contenido

Criaturas de un cosmos vegetal

(Foto: Brutal Creativos)

(UGD Radio). Hasta el 1 de agosto inclusive, en el Espacio de Arte de la UGD (Salta y Colón), se puede visitar la exposición “Entre el cielo y la tierra”, de Cachú Orellano.

La muestra, propone un recorrido en el cual un conjunto de muñecos creados a partir de elementos vegetales, configuran un plano donde la creatividad y el rescate se mixturan, dando vida a un universo llamativamente singular. 

La curadora del Espacio de Arte de la UGD, Sandra Gularte, reseñó que “el artista realiza sus muñecos ecológicos con elementos ambientales recogidos a mano, un proceso imaginativo y meticuloso, donde intenta recobrar una sensación de inmersión en la naturaleza. Es un trabajo orgánico por la experiencia de fundirse con la naturaleza y simplemente por ser otro producto que crea. Además, a cada muñeco le da un ambiente donde vive, y visitamos cada uno de esos ambientes – espaciales, son siete, con mucha textura e iluminación puntual”.

Para consumar estas obras, Orellano debió colectar – desde diversos orígenes- una importante cantidad de ramajes, troncos, semillas, enredaderas, flores y otras piezas naturales “muertas”. Este inventario, se convirtió en el material que da consistencia y existencia a las criaturas que se vislumbran. Tacuara, jacarandá, pindó, peine de mono, camalotes secos, flor de cedro, chivato, mamón, güembé. Todo confluye y aflora, tras pasar por la mirada y las manos de Cachú, en nuevas formas que parecen devolverle la vida a esos elementos otrora inertes. Los retazos naturales provienen de determinadas zonas costeras de Posadas, de algunas otras localidades misioneras e incluso de Brasil.

“Hace varios años sufrí una pérdida personal muy dolorosa y a modo de sanación iba muy seguido al río Paraná. Era como una terapia. Fui hallando material de la naturaleza muerta, cosas ya secas, que para mucha gente ya es basura. Los fui juntando porque veía que podían volver a la vida con otra forma, superponiendo tonos y materiales” cuenta el artista.

Un día, Carolina Gularte (directora de teatro y compañera de Orellano en el proyecto Espacio Reciclado) le propuso a Cachú convertir todo eso en muñecos.  Así se fue gestando el conjunto de piezas que nutren “Entre el cielo y la tierra”.

Sé la primera persona en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *